Blogs corporativos y organizacionales
Un blog puede ser privado, como en la mayoría de los casos, o
puede ser para fines comerciales. Los blogs que se usan internamente para
mejorar la comunicación y la cultura de una sociedad anónima o externamente
para las relaciones de marketing, branding o relaciones públicas se llaman
blogs corporativos. Blogs similares para los clubes y sociedades se llaman
blogs de club, blogs de grupo o por nombres similares; el típico uso consiste
en informar a los miembros y a otras partes interesadas sobre las fiestas del
club y las actividades de sus miembros.
Un Blog Corporativo suele formar parte de una estrategia de
Content Marketing o Marketing de
contenidos, cuya finalidad es atraer tráfico orgánico hacia la web
de empresa y conseguir clientes interesados en un producto o servicio. Para
este fin, se aconseja que el Blog corporativo se delimite a ciertas normas no
consensuadas, pero aceptadas por las buenas prácticas:
1.
Hay que
escribir de lo que se sabe. Añadir
valor es aportar conocimientos cualificados y contrastables, es evitar la
confusión informativa y es prohibirse a uno mismo la polémica. Qué mejor forma
de realizar esta máxima que escribiendo desde la propia profesión.
2.
Hay que
evitar la autocomplacencia. Un
blog corporativo busca atraer, no convencer, por lo que escribir únicamente
sobre las cualidades positivas y excelentes de uno mismo o de la empresa suele
causar suspicacia. En realidad, la seriedad con la que se expresa el contenido
ya hace el trabajo de la propia excelencia
3.
Hay que
ser constante. No
se debe publicar de tanto en tanto ni crear la sensación de vacío y silencio
entre aquellos que puedan estar esperando una respuesta. Un artículo por semana
puede ser suficiente para dar a entender que la empresa está viva, pero dos o
tres reflejan que está trabajando.
4.
Hay que
ganar suscriptores. Ley
incondicional de todo blog: si se recaba información de los lectores, se crea
la propia base de datos de clientes potenciales y, a partir de ahí, se crean
estrategias de marketing más amplias y complejas, como la de los e-mailing.
5.
Hay que
ser participativo. Esto
es aplicable en dos sentidos.
1.
Si la empresa cuenta con varios
trabajadores cualificados es recomendable darles también la palabra y que
escriban artículos. Esto es sumamente efectivo si cada uno de esos trabajadores
es experto en un campo determinado. Además, de este modo se asegura que el blog
fluye porque no depende de la disponiblidad de una sola persona.
2.
El autor o autores de los artículos
deben permitir la interacción con y entre los usuarios que acceden al blog.
Responder siempre y con educación no es recomendable: es obligatorio. No se
debe prohibir nada, pero sí intervenir cuando el tono de algún usuario (sobre
todo contra otro usuario) resulte grosero o insultante: hay que crear
comunidad.
6.
Hay que
tener una sola voz. Esto
no atenta contra el apartado anterior: una sola voz no es un solo escritor,
sino un estilo determinado, una firma corporativa específica, un tono
característico. Si el Blog está conformado por varios autores, estos deben
coordinarse para evitar contradicciones entre artículos o cambios de tono
demasiado evidentes.
7.
Hay que
planificar. Significa
crear una política clara de publicación, atendiendo a elementos tales como:
1.
Categorías: es recomendable que todas las categorías del blog tiendan
al mismo número de artículos.
2.
Calendario: la constancia se consigue, la mayor parte de las veces,
fijando fechas de publicación.
3.
Actualidad: el contenido de un artículo es más relevante cuanto más se
aproxime a la realidad del lector. Esto se suele conseguir si el tema que se
trata es actual, pues dada la realidad hiper-informada en la que vivimos,
prácticamente todos compartimos el mismo contenedor de actualidad. Si, además,
se consigue que el blog corporativo sea uno de los primeros en hablar sobre un
tema concreto, habrá alcanzado un nivel de prevalencia que la comunidad tendrá
en cuenta.
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